lunes, 10 de febrero de 2014

REPORTAJE GRÁFICO DEL VIAJE A FINLANDIA (2)





En primaria hay dos asignaturas optativas: textil o madera.
 En todos los colegios la imagen de los pasillos con abrigos colgados de las perchas es lo habitual.





Niños de Pre-school (1º de Ed. Primaria). En Finlandia se inicia la escuela con seis años. Previamente pueden haber ido a la guardería, pero no es obligatorio. Su primer año es muy parecido a nuestra Ed. Infantil, pero con una duración de un curso. 
Alumnos de 2º año (3º de Ed.Primaria). En este centro no disponen de pizarras digitales en todas las clases. Cuentan con tres pizarras móviles que se van turnando. Su metodología de trabajo es parecida a la nuestra, la profesora explica y los alumnos después hacen tarea. La diferencia más notable está en los contenidos, mientras nosotros contamos con un curriculum cerrado y con numerosos objetivos y contenidos que trabajar, ellos se centran más en competencias básicas y tienen más flexibilidad. Aparentemente puede parecer que su nivel es inferior pero están sentando las bases para que según los alumnos vayan creciendo sean más autónomos y capaces de aprender pos sí mismos.
 No todo son nuevas tecnologías. 
Nos muestran orgullosos su Rincón del Comenius.
Podría pasar por una clase de las nuestras.
 Realizando robots con Lego.
Clase con tablets. Todo el material es gratuito. Las familias no deben comprar nada.


Alumnos de 5ºcurso (6º de Ed. Primaria) en clase usando portátiles.

                                    
 Lo que para nosotros es el Aula Althia. La diferencia, que ellos pueden pagar un mantenimiento. Veinte euros  al mes por ordenador, que garantizan que los equipos estén siempre operativos 
Los alumnos que necesitan algún tipo de apoyo lo reciben y cuentan con profesorado específico.
A la hora de comer todos en fila y ordenados. Cada uno se sirve su comida.

Los profesores están al lado por si necesitan ayuda.
Nosotros también comíamos en los comedores escolares. Este no fue el mejor día, pero a mal tiempo buena cara. ¡Qué grandes!
Nuestro Director enseñando a los niños nuestro colegio.
Nos hicieron una entrevista grabando con sus móviles. Todos los niños lo llevan a clase. Es la manera de asegurarse estar comunicados con los padres. La mayoría de los niños pasan mucho tiempo solos en casa, mientras los padres están en el trabajo.
                                                                
 



 La actividad física es muy importante. Cuentan con instalaciones cubiertas y con pistas de patinaje sobre hiero. El material necesario para las actividades de invierno también es gratuito. Los gimnasios están dotados con todo tipo de material. La integración de alumnos con necesidades especiales también es importante.
Después de la jornada escolar aprovechábamos para hacer los talleres. Aquí nos están enseñando la plataforma educativa que ellos tienen "Peda.net". Es similar a la plataforma que la Consejería tiene del Centro Regional de Formación del Profesorado.

domingo, 9 de febrero de 2014

REPORTAJE GRÁFICO DEL VIAJE A FINLANDIA (I)

 Sobre Finlandia. El sol nos acompañó durante todo el viaje, aunque debajo de nuestros pies se intuía que no era igual.
 Nos adentramos en el mar de nubes.
Mi primera instantánea de Finlandia.
 Llegada al hotel.
Inspeccionando los alrededores del hotel.
De día es otra cosa.
 Instituto de Secundaria.
 En las entradas de los institutos se dejan los abrigos. Es normal encontrar mochilas por el suelo en las horas de descanso.
Alumnos de Secundaria trabajando en clase.
 Aula de cocina. Es obligatorio en Secundaria.
Alumnos de Secundaria preparando una coreografía.
 Colegio de Ed. Primaria
Patio de recreo



viernes, 7 de febrero de 2014

VIAJE A FINLANDIA (2)

Cual Indiana Jones en busca del Arca Perdida, nos embarcamos en los coches de nuestros anfitriones en busca del Santo Grial Finlandes de la Educación. Llegamos al colegio y nos bajamos de nuestro coche, ya entiendo que Finlandia tenga campeones del mundo de rally, comenzamos la búsqueda sorteando a intrépidos niños que llegan solos al colegio. Los ves en grupos pequeños o solitarios, caminando como autómatas y engullidos por la puerta de entrada al edificio. Dentro espera un hogar confortable. La temperatura es ideal, rápidamente se despojan de su armadura de goretex: chaquetas, pantalones, guantes, botas y gorros quedan depositados en los bancos y perchas que se encuentran a la entrada del colegio. Sorprendidos miramos incrédulos, niños y niñas de distintas edades se preparan para comenzar su jornada escolar. Todo transcurre con normalidad y según van acabando se retiran del bosque multicolor de chaquetas, gorros y bufandas que han formado. Estratégicamente se van colocando cerca de las distintas puertas que hay alrededor del amplio hall. Todo aparentemente responde a un orden preestablecido, el orden dentro de este desorden es palpable y los alumnos parecen piezas de ajedrez que se desplazan por un tablero. Nos fijamos que la mayoría de alumnos han cambiado sus pesadas botas de nieve por sandalias o van en calcetines, el suelo radiante y la limpieza hace que estén como en casa. De repente, como a una señal invisible, comienzan a desalojar el hall sin prisa pero sin pausa y en un abrir y cerrar de ojos nos encontramos solos. En lugar de los niños aparecen dos limpiadoras que rápidamente pasan una mopa para secar el agua que la nieva deja cuando se deshace. Despertamos, miramos, fotografiamos, indagamos,.... pero el Santo Grial no aparece. Nos dan la bienvenida, amables, sonrientes,... distantes. Nos llevan de un lado para otro. Pasamos por delante de puertas de donde salen tímidos "holas" a los que respondemos, rompiendo el silencio Finlandés. A Finlandia se le conoce como el país del silencio, ahora lo entiendo. Entramos a una clase y observamos. Los niños están sentados en parejas, la profesora explica. Tienen una pizarra digital donde después irán saliendo niños por parejas a hacer un ejercicio mientras los demás hacen tarea. La profesora se pasea entre las mesas atendiendo las dudas que aparezcan. El niño que termina con sus deberes se levanta y comprueba en un libro situado en una mesa aparte si sus respuestas son correctas. Todo esto transcurre en silencio y orden. Buscamos y seguimos sin encontrar el Santo Grial. Son las 11 y bajamos por unas escaleras, llegamos a un comedor y, sorprendentemente, nos disponemos para comer. Llegan niños que rápidamente se sitúan detrás. Cogen su bandeja y se sirven ellos mismos su comida. Estamos en un colegio de primaria. Se sientan. Los profesores les acompañan pero no intervienen para nada. Están al lado, pero es como la leona que mira impasible a sus cachorros mientras devoran la presa que ha cazado para ellos. Al terminar se levantan y depositan su bandeja, los platos y cubiertos en el lugar correspondiente. Miramos y buscamos el Santo Grial. Solos,  desaparecen de nuestra vista subiendo las escaleras y no hay ruidos, tampoco los hubo durante la comida.  Salimos a visitar otro módulo y nos cruzamos con  un niño que, como un fantasma, se dirige cargado con su mochila por el camino nevado que va hacía el  colegio. Parece invisible nadie le ve. Seguimos avanzando, miro hacia atrás y veo como se aleja arrastrando sus pesadas botas. Aprovecho  e intento localizar el Santo Grial. No da pistas, no se deja ver. Pasamos a otra clase. Los alumnos están divididos en distintos grupos. Cada grupo una actividad. Terminan su tarea y esperan. Se sientan encima de la mesa, encienden su móvil, hablan pero no se les oyen. A una señal rotan y cambian de actividad. Vuelven a concentrarse en su tarea. Nos mezclamos entre ellos y sigue nuestra búsqueda, nuestro ánimo se resiente, no sabemos si podremos concluir nuestra misión. Concluye el día y llega el otoño al bosque multicolor. Sin escándalo, empujones, disputas,... se vuelven a enfundar la armadura de goretex y salen, desaparecen. Me asomo a la puerta, los niños se alejan lentamente, nadie les espera. Desesperadamente lo vuelvo a intentar, sin éxito. En este viaje no he encontrado lo que venía buscando, o tal vez sí. Suerte compañeros para el próximo viaje espero que vosotros si  lo encontréis.


 Comedor. La educación es gratuita y pública en Finlandia. Su Constitución lo recoge, igual que la nuestra, pero ellos lo cumplen, "igual que nosostros".
 Alumnos trabajando en clase. Se respira tensión y mal rollo.
 No coment
 Buscando infructuosamente.
 Sala de profesores
 Grupo de alumnos de secundaria preparando una coreografía. Una alumna dirige la sesión. Están solos en un pabellón, sin supervisión de profesor. Todos participan y escuchan las indicaciones de la compañera. Aquí tampoco encontramos nada.
 Dispuestos para una reunión de trabajo.
Preparando comida típica finlandesa.

jueves, 6 de febrero de 2014

VIAJE A FINLANDIA(I)

Después de cuatro horas de vuelo, tranquilo y expectante, llegamos sin novedades al aeropuerto de Helsinki. Parece una paradoja pero al despegar de Madrid nevaba tímidamente, lo que nos hacía presagiar lo que nos esperaba en Finlandia, aunque luego no fue así. El sol nos acompañó durante todo el viaje, a 10.000 metros de altura no hay nubes, aunque cuando mirabas hacia abajo, los campos blancos y las nubes nos hacían pensar que a nivel del mar la cosa era distinta. Cuando el Comandante del avión indicó que nos abrocháramos los cinturones, el sol que nos deslumbraba a través de las ventanas, era solo un espejismo de lo que nos esperaba. Una barrera de nubes grises nos separaba de la pista de aterrizaje, según descendíamos apreciábamos como esa barrera se iba aproximando hasta que de repente todo oscureció, hasta el día de hoy. La estampa Finlandesa es como una imagen impresa en escala de grises. La luz grisácea que se filtra a través de las nubes invade todo el paisaje. No hay día, es un atardecer grisáceo que te va minando la moral según pasan los días. Cuando aterrizamos en Helsinki nos esperaba Markus, nuestro guía el primer día, que nos recibió y nos acompañó en autobús hasta el hotel. El día no dio para más, a las 16:00h. empieza a anochecer y la oscuridad en Finlandia no invita a salir de las casas. En el trayecto la oscuridad de las carreteras llama la atención, parece que vas en un submarino a miles de metros de profundidad, sólo la luz del autobús rompía la oscuridad. El tráfico es escaso y la sensación de soledad se palpa desde el primer momento. Ya en el hotel cenamos y nos despedimos hasta la mañana siguiente. El día comienza a las 7:30 h. todavía no ha salido el sol, pero en caso de que salga, las nubes impiden que lo veamos. Los días son grises, aunque el frío que esperábamos nos ha dado una tregua y es agradable salir y dar una vuelta alrededor del hotel.Todavía no hemos visto nevar, aunque hay rastros por todos lados de que lo ha hecho.  A las nueve nos recogen y comienza la visita. Nos dividimos en dos grupos, uno visita un colegio de primaria y otro visita un instituto. Nuestro grupo visita el instituto. Es un centro de nueva creación y muy bien dotado en cuanto a nuevas tecnologías. Llama la atención el orden y respeto que se respira por todas partes. No hay voces, carreras,... todo es muy natural y los alumnos se desplazan de un lado a otro con mucha calma. Los horarios son muy distintos a los nuestros a las 12 ya estábamos comiendo y el orden era lo más impactante para nosotros. No hay gritos, empujones, disputas,... cogen sus bandejas se sientan a comer y charlan en un tono amigable. Después se recoge y se sigue con las clases. No hay un horario de comida único. Ves que unos llegan otros se van, es todo muy flexible. También las clases tienen horarios que no tienen nada que ver con la rigidez que nosotros tenemos aquí. Pudimos pasar a algunas clases y también nos sorprendió, una vez más, ese orden y respeto que parece que los Finlandeses tienen tan interiorizado. Nos llama la atención que algún alumno esta sentado sobre la mesa, pero  eso no molesta al profesor ni a la directora que nos acompaña. Se trabaja pero da la sensación de que están charlando en grupo sentados en el parque. Después de clase nos dividimos en varios grupos de trabajo, donde se habló de diferentes temas relacionados con el proyecto. El día finalizó con una cena que elaboramos nosotros mismos en una clase de cocina que tiene el instituto y acompañados de profesores finlandeses.
 En la T4 esperando para embarcar
 Subidos en el avión antes del despegue
 En Helsinki los teléfonos echaban humo
 Miembros de la expedición "Qechua" aclimatándose en el campo base
 Instituto, no me preguntéis de dónde.
 Con el director del instituto en el rincón comenius
 Aula de música. Miguel Ángel sufre.
 Farrukiitokää en concierto
Aula de cocina.